lunes, 16 de julio de 2012

Animales

Mi coche y un perro, que relación tan entrañable. El coche es tímido a la hora de relacionarse, no a la hora de estropearse. Es el perrito el que llega con disimulo, y a la rueda se arrima para soltar su meada, o un buen zurullo.

Hace tiempo que pienso que las ruedas de los coches duran más si están bien meadas. A mi me suelen durar mucho las ruedas del coche y lo uso bastante. Mi padre usa el suyo lo mismo que yo y le duran menos. Será que sus ruedas no son tan atractivas para las meadas de un perro.

En realidad, no se qué es peor, si las meadas de los perros en las ruedas o las pisadas y arañazos de los gatos por todo el coche.

Los gatos abundan en mi barrio, sobre todo por la calle donde vivo. No habría tantos gatos si la vecina de abajo no tirase las sobras de la comida al jardín. Una cosa es que te gusten los animales pero tirar las sobras a la calle es una guarrería. El caso es que van a comer todos los días y desde hace años viven en el jardín y han tenido gatitos y bueno.... Cuando están en celo es horrible, empiezan a maullar de una forma desagradable durante toda la noche....







Aquí lo tenemos en vídeo.



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